Según voy descubriendo nuevas cosas tuyas, sobre ti o
sobre tu forma de ser, me siento más emocionado y feliz de haberte conocido.
Como es posible haber vivido tanto tiempo antes sin conocerte.
Parece que todo empieza a tener un significado distinto.
Siento una gran admiración por tu forma de ser.
Tienes todas esa cualidades que hacen a las personas diferentes, que están un
peldaño por encima de los demás: noble, sincera, sencilla, inteligente… Eres un
sueño convertido en realidad.
Todas las personas tenemos virtudes y defectos , todos tenemos aspectos
mejorables, aspectos con los que nos sentimos a disgusto y que nos gustaría
cambiar.
Cuando valoramos a los demás y nos formamos una opinión sobre ellos, existen
una serie de cualidades que estimamos más que otras, unas cualidades que
definen su personalidad, su carácter y en definitiva su valía personal.
Y puedes sentirte plenamente satisfecha y orgullosa contigo misma .
Eres una mujer sencillamente maravillosa. Gracias por ser como eres.
Gracias por dejarme compartir tu deliciosa personalidad.
Gracias a Dios por haber creado una mujer tan perfecta como tú.
Desde que era adolescente no me había sentido así, mi corazón late con una
fuerza exagerada cada vez que abro el correo, me siento nervioso, inquieto,
inseguro, mis manos tiemblan cuando compruebo que hay un mensaje tuyo. Al
abrirlo me devora la emoción y el deseo. Lo leo, releo y releo, cientos de veces,
no miles de veces, quizá millones de veces. Cierro mis ojos y te sueño, noto tu
presencia, noto tu piel cerca de mi y luego termino sintiendo angustia y
tristeza por estar tan lejos de ti.
Perdona que no haya enviado todavía mi foto, no he podido pero en breve la
tendrás.
Te envío un beso muy muy especial
Ricardo Luis
Nenhum comentário:
Postar um comentário